domingo, 14 de diciembre de 2008

Responsabilidad Social Corporativa (RSC)

Adam Smith - economista del siglo XVIII- entendía que los consumidores actuando de forma inconsciente, a menudo se comportaban como conducidos por una mano invisible y producían el bien social. Más o menos, lo que quería decir es que los individuos al comportarse de manera egoísta – buscando su propio interés - producían un bien a la sociedad en su conjunto.

Los economistas modernos, aún respetando sus teorías, no creen que Smith fuera un iluso que pensara de que los intereses egoístas, por si solos, podrán coordinar a todo el mundo en pos del bien común.

Que Adam Smith se equivocaba, se pudo ver magistralmente representado en la película “Una mente maravillosa” – que narra la vida del premio Nobel de economía John Nash - al demostrar como los individuos no sólo deben trabajar en su propio interés sino también en el de su comunidad.

 

En cualquier caso, no es cierto que el interés por lo social sea nuevo en las empresas. Las teorías clásicas ya reconocen el carácter social de las empresas por lo que, aunque el fin último de estas sea la obtención de excedentes – beneficios – estos tienen que estar supeditados a la comunidad en la que se desarrollan. Por este motivo nunca será justificable una fábrica que contamine o una actividad turística que destruya recursos naturales que, como bien sabe, “no hemos heredado el mundo de nuestros padres sino que lo hemos tomado prestado de nuestros hijos”.

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) es el compromiso voluntario de las empresas con el desarrollo de la sociedad y la preservación del medio ambiente, es decir, va más allá del simple cumplimiento de la legislación vigente – como no podría ser de otro modo – y supone un planteamiento estratégico a largo plazo con lo que, se espera, esta actitud cree ventajas competitivas duraderas.

Es importante resaltar el aspecto voluntario porque si viene impuesto no puede ser sobrevalorado por los consumidores y usuarios. También debe tenerse en cuenta que las preocupación social comprendida en el concepto RSC no debe ser un departamento marginal dentro de la empresa, para el que se han seleccionado cuatro licenciados de pelo largo con los faldones de la camisa por fuera, el enfoque RSC debe estar integrado dentro de la estrategia empresarial y, al igual que el departamento de calidad – que ya no es el que retira la producción defectuosa y atiende la ventanilla de quejas – debe formar parte de la filosofía y del espíritu de la empresa.

Tal vez tu caso sea el de una pequeña empresa sin políticas de RSC ni modernidades de esas... por lo que tan sólo comentarte que las pymes también se están empezando a encontrar con la presión de acreditar y garantizar unos estándares de calidad y por supuesto un respeto con el medio ambiente.